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AL BAT

Al Bat

 

Don Newcombe

 

Por Jesús Alberto Rubio.

 

Excelentísimo honor: mañana hará una semana en que Fernando Valenzuela, Don Newcombe y Erik Gagne, tres ex ganadores del premio Cy Young, fueron invitados para hacer el primer lanzamiento –simbólico— en la jornada inaugural en el Dodger Stadium.  Los tres tuvieron de receptores al mismo Adrián González, así como Jimmy Rollins y Kenley Jensen.

 

http://photos.dailynews.com/2015/04/photos-opening-day-at-dodger-stadium-2015/#1

 

Ese emotivo acto, debo decirle con emoción, me ha llevado al rescate de otro grande del pitcheo en la historia de Ligas Mayores: Don Newcombe, quien para empezar disfrutando la cereza del pastel:

 

Con los Brooklyn Dodgers fue Novato del Años en 1949 (primer sudafricano en lograrlo) y luego en 1956 obtuvo los premios de JMV y en el primer ganador del Cy Young cuando todavía este trofeo se le otorgaba al mejor lanzador de las ligas Nacional y Americana.

 

Dígame usted, amable lector.

 

A sus 19 en Ligas Negras

 

Si gusta, vamos a los orígenes de Donald “Don” Newcombe, quien nació el 14 de junio de 1926 en Madison, Nueva Jersey:

 

A sus 19 años de edad lanzó dos temporadas en las Ligas Negras con los famosos y poderosos Newark Eagles (1945 y 1946) donde  incluso por su magnífica forma de batear se le utilizaba como bateador emergente.

 

En 1946 firmó para la organización de los Brooklyn Dodgers y junto con el receptor Roy Campanella vio acción en el primer equipo de béisbol racialmente integrado en los Estados Unidos en el siglo 20: los Nashua Dodgers de la Liga de Nueva Inglaterra.

 

Por cierto, la histórica (integrante de  Cooperstown) Effa Manley, co-propietaria y gerente-general de los Eagles, accedió a que los Dodgers y Branch Rickey firmaran a  Newcombe ¡sin que haya sido compensada por su contrato!

 

Con los Nashua Dodgers tuvo 14-4 y 2.21 en 1946; y 19-6 con 2.91 en 1947. Luego en 1948 pasó a Montreal (ya en triple A, donde logró 17-6 y 3.14) y, al momento en que en 1949 llevaba 2-2 en ganados y perdidos, ¡vámonos al equipo grande, en Brooklyn, para debutar el 20 de mayo con una blanqueada de 3-0 ante Cincinnati!

 

Sería el 8 de julio de 1949 cuando Newcombe y Hank Thompson, de los Gigantes de Nueva York, se convirtieron en los primeros afroamericanos en lanzar y batear en durante un juego de MLB.

 

Cuatro días después (el 12) Newcombe y sus compañeros de equipo Jackie Robinson y Roy Campanella, así como Larry Doby, de los Indios de Cleveland, serían los primeros de su raza en jugar con la Liga Nacional en un Juego de Estrellas.

 

Esa ocasión la Americana se aprovechó de cinco errores de la Nacional para ganar 11-7 en el estadio “Ebbets Field” de Brooklyn, Nueva York.

 

Por supuesto que tan grande talento del pitcheo iba de inmediato a ayudar al equipo a la conquista del banderín del circuito liga tras obtener 17 triunfos (17-8, 3.17 y 149 K);  ser líder de la liga en blanqueadas (5) y lanzar  32 entradas en blanco consecutivos.

 

Newcombe…¡ya era todo un tiro en MLB!

 

El Clásico de Octubre de aquel año la perdieron en cinco juegos –pasó a ser el primer lanzador negro en iniciar un juego de la Serie Mundial— ante los Yankees (ganarían a partir de esa vez ¡cinco clásicos otoñales seguidos/el gran record vigente).

 

Newcombe sería esa vez el segundo novato abridor de un clásico en abanicar a once enemigos en ocho entradas.

 

“El Jíbaro”

 

En esa jornada de octubre del 49, con Dodgers, Luis Rodríguez Olmo pasó a ser el primer boricua en primero pegar un hit (día 6), y luego cuadrangular (el 7) en una Serie Mundial, teniendo como escenario el Yankee Stadium.

 

Todo un orgullo, “El jíbaro” borinqueño, a quien se le vio jugar, con poderoso brazo, gran elegancia y habilidad, tanto en la Liga Mexicana de Beisbol como en Cuba, Dominicana y Venezuela.

 

Dos hechos trascendentes

 

En 1950 ocurrieron dos hechos trascendentales en la historia de los Dodgers tras el arribo a la presidencia de Walter O’Malley, quien mantendría esa posición por veinte años: bajo su administración los Dodgers se agenciaron los títulos de la Liga de 1952 y 1953, esta última con récord de victorias de 105, pero ambas temporadas tuvieron como desenlace la derrota en la Serie Mundial ante los Yankees.

 

Pese a las frustraciones, el grupo tenía a buenos jugadores que se conocieron como “Los Muchachos del Verano», que incluía a Jackie Robinson, Pee Wee Reese, Roy Campanella, Gil Hodges, Carl Furillo, Don Newcombe, Carl Erskine, Jim Gilliam, Duke Snider, Preacher Roe y Clem Labine.

 

De 1949 a 1956, los Dodgers jugaron en cinco Series Mundiales.

 

Un pitcher triunfador

 

Tras su debut espectacular, en 1950 tuvo  19-11, y en 1951 registró 20-11 (primer negó en lograr esa cifra), encabezando también a la Liga Nacional en ponches con 164, también pionero negro en lograr esa marca.

 

Las siguientes dos ediciones estuvo en el servicio militar durante la guerra de Corea, pero cuando retornó sufrió una decepcionante temporada en 1954: 9-8 con un 4.55 promedio de carreras limpias.

 

Cabe recordar que el  17 de Julio de 1954  los Brooklyn Dodgers logran alinear en un partido contra los Bravos a más jugadores negros: Jim Gilliam (2b), Jackie Robinson (3b), Sandy Amorós (lf), Roy Campanella (c) y Don Newcombe (p).

 

En 1955 estufo formidable: con 20-5 (líder de la Liga) con 3.20 y 143 K, ayudó a Dodgers a conseguir su primera Serie Mundial en la historia de la franquicia al ganarle en siete  juegos a los Yankees de Nueva York.

 

En temporada Newcombe había concluido con siete cuadrangular para establecer la marca en esa especialidad por un lanzador en la Liga Nacional. Al año siguiente Don Drysdale lo empataría, ya con los Doddgers jugando en Los Ángeles. El record en la Gran Carpa es de 9 desde 1931 y pertenece a Wes Farrell, de los Indios de Cleveland.

 

Temporada de 27 triunfos

 

La temporada de 1956 le fue también espectacular al llamado “Big Newk”:

 

Tuvo 27-7, 3.06 y 139 K, cinco blanqueadas y 18 juegos completos, liderando la liga en porcentaje de victorias por segundo año consecutivo, lo que le dio los premios JMV y el Cy Young ya descrito párrafos arriba, una hazaña que apenas hasta el el 2011 Justin Verlander (Tigres de Detroit) empató por su registros de 24-5, 2.40 y 250 K  (Triple Corona de Pitcheo). Además, cada uno en su tiempo ambos sumaron el trofeo de Novato del Año.

 

En 1957 tuvo marca de 11-12, y cuando empezó con 0-6 la siguiente campaña, ya con los Dodgers en Los Ángeles, fue cambiado a los Rojos de Cincinnati por cuatro jugadores en mitad de temporada, con quienes tuvo 7-7.

 

Con los Rojos, en tres campañas acumularía 24-21, hasta que su contrato fue vendido a los Indios a mediados de 1960. Terminó con una marca de 2-3 en Cleveland antes de ser liberado para poner fin a su carrera en las mayores.

 

En sus diez años en las Grandes Ligas –duró poco tiempo debido a sus problemas con el alcoholismo y tras recuperarse se dedicó con gran énfasis a la asistencia, especialmente a los jóvenes afectados por ese mal, incluso sustancias prohibidas–, registró un récord de 149-90, con 1.129 ponches y una efectividad de 3.56, 136 juegos completos y 24 blanqueadas en 2.154 entradas. También participó en cuatro Juegos de Estrellas y tres Series Mundiales.

 

Además, mire usted que cosa: al término de su carrera a compilaría como bateador emergente un promedio de por vida de .271 con 15 jonrones, 108 impulsadas, 33 dobles, 3 triples, 94 carreras anotadas y 8 bases robadas, toda una rareza para los lanzadores.

 

En Japón, Venezuela y Cuba

 

El 28 de mayo de 1962, Newcombe firmó con los Dragones de Chunichi de la japonesa Nippon Béisbol Profesional (Larry Doby se le uniría el mismo año). Sería el primer ligamayorista en jugar en esa pelota).

 

Jugó solo una temporada, dividiendo el tiempo como jardinero y primera base. Sólo lanzó una vez. En 81 partidos, bateó .262 con 12 jonrones y 43 carreras impulsadas.

 

También lanzó con los Sabios del Vargas (1947-1948 en la pelota venezolana, así como en la de Cuba, con el Marianao (entre 1947 y 1949).

 

Ganó título de efectividad

 

Mire, poseedor de una poderosa recta, impresionó ante los venezolanos en su debut, dándole el primer triunfo del campeonato a los Sabios.

 

Fue un verdadero espectáculo ver lanzar al sensacional pitcher.

 

Debutó como los grandes lanzando para nueve ceros; toleró solo cuatro hits y solamente un corredor le llega a tercera base por dos errores de su antesalista. Pero en ese cuarto inning, dio muestra de su valor y coraje al fildear una línea dura y desviada con la mano limpia.

 

Y como una demostración de su gran clase (47-48) en campaña se apuntó 10 triunfos por tres derrotas, efectividad de 2.30 carreras limpias (campeón del circuito) y 126 ponches, además cuatro juegos salvados como relevista.

 

En esa temporada Roy Campanella también jugó y dirigió a los Sabios de Vargas, robándose ocho bases para ser el campeón de ese rubro; al bat promedió .336, con cinco jonrones y 21 carreras empujadas. Esa campaña quedaron en el subliderato y al siguiente se retiraron de la liga por problemas económicos.

 

Recuerde usted que también se le vio brillar en el 42 y 43 en con los Sultanes de Monterrey que dirigió entonces el gran Lázaro Salazar.

 

De nuevo con Dodgers

 

Se reincorporó a la organización de los Dodgers a finales de 1970 y se desempeñó como director del equipo de Asuntos Comunitarios. En marzo de 2009 fue nombrado asesor especial del presidente del equipo.

 

El 19 de abril de 2010 en un evento de recaudación de fondos para la actual senadora Barbara Boxer, el presidente de EU, Barack Obama, se refirió a Newcombe (estaba presente) como «alguien que ayudó a… América a ser lo que es. Yo no estaría aquí si no fuera por Jackie y no fuera por Don Newcombe”.

 

El año pasado, Newcombe fue honrado por las Grandes Ligas con el premio “Faro de Esperanza” en el juego anual de los Derechos Civiles, en Atlanta.
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